SITUACIÓN DE LA MUJER EN EL MERCADO LABORAL MUNDIAL

La situación de la mujer  en el mercado laboral ha sufrido siempre una competencia desleal a favor  del sector masculino. Después de la segunda Guerra Mundial comienza a consolidarse la presencia de la mujer en la población activa, debido al impulso del desarrollo económico.

En la mayoría de las economías del mundo las mujeres son más que nada responsable del cuidado de los miembros de su familia y de las tareas del hogar. Por lo tanto, están confrontadas a mayores limitaciones que los hombres en cuanto a la cantidad de tiempo y de energía que pueden dedicar a un empleo remunerado y un trabajo productivo.

Los comienzos de la mujer en el mundo laboral fueron  en los sectores más precarios, como el empleo a tiempo parcial, los temporales y empleos vulnerables. Los empleos de elevada responsabilidad suelen ser ocupados por los hombres, limitando a las mujeres a puestos de inferior responsabilidad. La razón del aumento de asalariadas se debe a los siguientes cambios:

Demográficos: debido a  la caída de la natalidad y que  los nacimientos se concentran en unos años determinados permitiendo a las mujeres reincorporarse a la actividad laboral una vez criado a los hijos. Por otra parte crece la población femenina en edad laboral.

Económicos: el crecimiento de las mujeres en el empleo se produce también gracias al desarrollo del sector terciario. La participación de las mujeres es más importante en los países con PIB más elevado, porque las necesidades subjetivas son mayores.

Sociales: se eleva el número de quienes viven solas o se convierten en cabeza de familia, por lo que precisan de una actividad remunerada.

Entre las razones que favorecen la inserción femenina, podemos citar: el fin de las prohibiciones legales, las presiones del movimiento feminista y los logros educativos de periodo.

Hay una serie de fuentes que regulan la igualdad de la mujer en el empleo a nivel mundial, entre las que destacan el derecho internacional y la OIT. En el Derecho Internacional aparece reconocido en la totalidad de los tratados internacionales sobre derechos humanos tanto del sistema de Naciones Unidas como del sistema europeo de derechos humanos. En la OIT (Organización Internacional del Trabajo), que en su convenio número 100 recoge la igualdad de retribución entre ambos sexos por trabajos que puedan considerarse iguales o similares, y el convenio número 111, relativo a la discriminación en materia de empleo y ocupación.

A consecuencia de algunos cambios estructurales producidos en el sector laboral, se han generado nuevos obstáculos y amenazas para las trabajadoras, los recortes de gastos sociales decididos por los gobiernos, es decir, el fin de los servicios  de guarderías gratuitas o poco onerosos. Paralelamente muchas empresas han tenido que reducir la cantidad de prestaciones que brindaban a sus empleados, especialmente en los que se refiere a  los centros de cuidado infantil. Han comenzado a cobrar por este servicio o a trasferir sus guarderías al sector privado. Esto hace que las mujeres se planteen un dilema, dedicar su tiempo y energía al trabajo remunerado y la carrera profesional o bien a las familias.

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Otra de las desigualdades que existen entre los hombres y las mujeres en el sector laboral es el salario que perciben cada uno por la misma actividad profesional, a esto se le denomina brecha salarial, es decir, la diferencia entre la remuneración media bruta por hora de hombre y mujeres asalariados, como porcentaje de la remuneración media bruta por hora de los hombres. En el mundo las mujeres cobran por su trabajo entre un 11,1 % y un 38,5% menos que los hombres. Los países con mayor brecha salarial son: Brasil, México, Sudáfrica, EE.UU, India y Argentina. Los que menor brecha salarial tienen son: Suecia, Dinamarca, Chile, Rusia, Italia y Países Bajos. Actualmente a nivel mundial la brecha salarial se encuentra en un 16% y en España la brecha salarial es del 34,4%.

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A pesar de existir varias fuentes de regulación y medidas para evitar la desigualdad, podemos comprobar que en realidad, esto no se ha conseguido y aún nos quedan muchos objetivos por alcanzar y mucho camino por recorrer.

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7 pensamientos en “SITUACIÓN DE LA MUJER EN EL MERCADO LABORAL MUNDIAL

  1. Es cierto que a pesar de los tiempos en los que estamos y de todas las dificultades y obstáculos que hemos superado las mujeres seguimos en una situación de desigualdad con relación a los hombres en el terreno laboral.
    se nos pone más trabas que a los hombres para acceder a determinados puestos de trabajo que tengan una elevada responsabilidad porque creen que no estamos capacitadas para ellos. A las empresas les cuesta más trabajo contratar a mujeres debido a sus responsabilidades y compromisos familiares. Y por si esto no esto no fuera poco a veces, nos encontramos en situaciones escandalosamente discriminatorias para nosotras como la brecha salarial, que consiste, en que por hacer el mismo trabajo percibamos un salario inferior.
    En el mercado laboral, aunque como he dicho antes ya hemos superado un largo camino, también nos queda mucho por recorrer. Las mujeres en el trabajo tenemos que demostrar el doble para conseguir la mitad.

  2. Sí, efectivamente, uno de los pilares más importantes que ronda hoy en el mundo, es la desigualdad que sigue existiendo entre hombres y mujeres, y el que la mujer es siempre el lado más discriminado.
    Hoy en día, por la crisis que existe, vemos como la mujer sigue siendo el segundo plato, ya que con los recortes que se están llevando a cabo, son a las primeras que despiden, le reducen el salario, la contratan sólo a mitad de jornada y no son las que reciben menos motivación, ya que le restringen más a la hora de pedir días libres para cuidados de las personas mayores que tengan a su cargo o de sus propios hijos.
    Las mujeres nos veremos por desgracia, uno de los sectores más discriminado, ya que siempre se nos asigna a nosotras las cargas de hijos, abuelos, tios, padres o hermanos que necesitan asistencia, y la que nos ocupamos de las labores de casa, aunque trabaje fuera el hombre y la mujer. La mayor incidencia para nosotras es que el trabajo en el hogar, aunque sea más duro que otros fuera de casa, no es reconocido como trabajo, es decir, que no es remunerado, ni se considera que has trabajado nada.
    Asi como no se nos asigna a trabajos de altos cargos o que lleve consigo una gran responsabilidad, ya que dicen que no solemos estar preparadas, cuando muchas mujeres tienen más estudios, que ciertos políticos que ahora mismo están gobernando el país y el mundo.
    Tampoco somos numerosas, ni bien asignadas a los trabajos de la industria y la construcción, pero poco a poco conseguiremos todos nuestos objetivos. Es un simple reto que nos proponemos las mujeres.
    Espero que poco a poco, aunque ahora mismo el cielo esté un poco gris, con esta crisis, volvamos a tomar las riendas y seguir haciendo que se reconozcan nuestro trabajo y derechos.

  3. Desde siempre, contar con una ocupación segura, ha sido la base de soporte para cualquier persona. Pero como narra el comentario expuesto, existen algunos colectivos como las mujeres que sufren unas tasas de desempleo mayor y unas peores condiciones de trabajo en comparación con el sector masculino. Además, todo esto se ve aumentado como causa de la actual crisis económica, y a pesar de toda lucha y obstáculos superados con anterioridad, dicha recesión hace por tanto que las diferencias de las tasas de desempleo entre hombres y mujeres sean mayores.
    Este fenómeno puede estar ligado a diferentes causas. Entre ellas encontramos el desarrollo económico como factor clave, ya que contra mayores síntomas de subdesarrollo, mayor es el paro y en mayor medida el femenino. A esto le influye la cultura y mentalidad tradicional arraigadas en los lugares menos desarrollados.
    Por otro lado, también observamos que algunas empresas se encuentran más reticentes a la hora de contratar a mujeres debido a sus compromisos familiares y maternos existentes, además de ocupar puestos de trabajos de menor cualificación y menores jornadas laborales.
    Por tanto y en pleno siglo XXI, las mujeres todavía se ven en uno de los sectores más discriminado, quedando a pesar de su avance, mucho trayecto por recorrer y para hacer que se reconozca de forma igualitaria su trabajo.

  4. Es más que evidente que la posición de la mujer a lo largo de la historia en cuanto a lo laboral, ha sido bastante desfavorable, ya que no tenían acceso a la educación y formación; era la encargada en exclusiva del hogar y el cuidado de los hijos y era el género masculino el que se dedicaba a las labores que aportaban capital a la familia. Por lo que socialmente se tiene preconcebido este concepto de la mujer.
    Actualmente tomando como seña nuestro país, en cuanto a la formación como dato a destacar, las matriculaciones universitarias son mayores en el caso de las mujeres, por lo que es un ejemplo claro de que la barrera educativa está superada y las facilidades que se ofrecen son para ambos géneros iguales.
    La mujer sigue siendo en la mayoría de los casos la encargada de las tareas dentro de la unidad familiar, sobre todo cuando se habla del cuidado de los hijos. Aunque hay decir que en muchas ocasiones es la propia mujer la que quiere y decide hacerse cargo de estas labores, ya que en la actualidad cuentan con una regulación laboral en cuanto a bajas por maternidad, periodos de lactancia, etc. que les ampara; además de otras facilidades de las que se dispone. No obstante, como bien se cita en esta entrada, los gobiernos están poniendo dificultades a estas facilidades, ya que se están llevando a cabo recortes en prestaciones y servicios del cuidado de infantil.
    En lo que respecta a los salarios, el mercado laboral está altamente regulado en este sentido. Los convenios colectivos son la principal fuente de regulación salarial, por lo que legalmente es improbable que exista ningún tipo de discriminación salarial ni de otras condiciones. Otro asunto son las prácticas laborales que se hagan al margen de la legalidad, en las que sí se podrá hablar de desigualdad. Por lo tanto se puede asegurar que una mujer y un hombre que trabajen en el mismo puesto y bajo el mismo convenio colectivo van a disfrutar de las mismas condiciones laborales con total seguridad.
    Como conclusión decir, que sí pueden existir desigualdades de género siempre que se actúe fuera de la regulación laboral o cuando en ésta no se recoja como trato discriminatorio.

  5. La incorporación de la mujer al mercado laboral, es un tema bastante destacado y de gran importancia en cualquier parte del mundo, ya que ha estado marcado por una serie de progresos en los últimos años. Caracterizado por su baja remuneración, precariedad, poco reconocimiento social… siendo la desigualdad la característica que define el empleo femenino. Pese a los avances, las reformas legislativas realizadas para impedir esta situación aún son insuficientes, existiendo todavía demasiadas diferencias sexuales en el ámbito laboral.
    En estos últimos cuatro años, la situación de las mujeres en el mercado de trabajo se está manifestando, cada vez en mayor grado, derivados de los efectos negativos de la crisis económica actual. Esto no favorece en nada, ya que los resultados que se aprecia nos hablan de una baja tasa de actividad femenina, unida a un nivel de desempleo superior al de la población masculina, justificando que aun no se han incorporado todavía en la misma medida que los hombres. Esto muestra, que en vez de avanzar, estamos retrocediendo a pasos gigantescos. Por ello, debemos contribuir al objetivo de alcanzar el incremento del empleo de las mujeres, en igualdad de condiciones.

  6. La participación femenina en el mercado de trabajo ha manifestado una tendencia creciente en los últimos años equiparándose en algunos sectores al hombre en salario y en contratación. A pesar de ello, existen marcadas diferencias entre hombres y mujeres en lo referente a las condiciones laborales y bien es cierto que en pleno periodo de crisis las mas afectadas sigue siendo ellas, como por ejemplo que la mayoría de ellas tienen un contrato por debajo de su cualificación…

    Como conclusión creo que el gobierno y empresas tienen que reconsiderar la situación que sufre la mujer en el entorno laboral y prestar más apoyo mediante políticas de empleo compatibles con la conciliación, donde la maternidad o el cuidado de personas mayores no sean un obstáculo en la vida profesional de las mujeres.

  7. Desde siempre ha existido una gran desigualdad entre hombres y mujeres en el mundo laboral, sobre todo por la tardía incorporación de la mujer al mercado laboral. Aunque es cierto que se ha avanzado mucho y que la situación de las mujeres ha mejorado mucho, pienso que hoy en día sigue existiendo discriminación hacia las mujeres en muchas empresas del mundo. Esta discriminación se manifiesta sobre todo en la diferencia de salarios entre hombres y mujeres y en la poca presencia de mujeres en los altos puestos de dirección. Otro aspecto a destacar es que por lo general las mujeres suelen ocuparse de las tareas del hogar y del cuidado de sus hijos, por lo que tienen que compaginar estas labores con el empleo (cosa que en mi opinión tiene un mérito tremendo), y por tanto suelen ocupar trabajos a tiempo parcial y con peores condiciones laborales.
    En conclusión pienso que las mujeres llevan luchando mucho tiempo por conseguir la igualdad y acabar con la discriminación femenina en el ámbito laboral, y aunque en muchos países se ha logrado equilibrar bastante, todavía queda mucho por recorrer para poder conseguir la plena igualdad, aunque esperemos que sea pronto.

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