EL TECHO DE CRISTAL EN LAS MUJERES ANDALUZAS

ImagenEl mundo laboral está en constante cambio, pero en los últimos tiempos esos cambios se han producido en la estructura de los trabajadores y su organización. Éstos se acentúan en mayor medida en el sector femenino, quien poco a poco va accediendo a cargos que, con anterioridad, sólo ocupaban hombres.

A pesar de ello, sigue existiendo una barrera que impide a las mujeres acceder a los puestos de alta dirección, el denominado “techo de cristal”. A pesar de haber sido llevadas a cabo normativas nacionales como la Ley Orgánica 3/2007 que protege y fomenta la igualdad entre hombres y mujeres, normativas andaluzas de igualdad y una gran variedad de programas, el porcentaje de mujeres sigue siendo inferior al de hombres. Según los informes que incluye la Junta de Andalucía sobre el desequilibrio del personal directivo de las agencias públicas empresariales, sociedades mercantiles y entidades asimiladas, el porcentaje de mujeres que ocupan puestos de alta dirección a penas llega al 40%. En casi todos los sectores de panorama andaluz predomina la presencia del hombre en los altos cargos, superándolo sólo la mujer en aquellos sectores de empresas públicas de Infraestructuras y Servicios Educativos.

http://www.diariodesevilla.es/article/andalucia/1385245/las/mujeres/se/ven/relegadas/los/puestos/mando/sector/publico/empresarial.html

En Andalucía seguimos encontrando casos de segregación horizontal que hace que los puestos de trabajos sigan dividiéndose como “de hombres o mujeres” y de segregación vertical que hace referencia a que los hombres suelen ocupar puestos directivos en sectores donde predomina la mujer. Hay algunos aspectos sociales y personales que han hecho que siga existiendo este muro. Por un lado, la mujer es la que suele tener más problemas a la hora de poder conciliar su vida laboral y familiar por lo que tienden a formarse para ocupaciones relacionadas con la enseñanza o la administración que le permiten una mejor conciliación. Además debido a los aspectos culturales, se sigue considerando que para estos puestos con mayor responsabilidad es necesario la presencia de un hombre y se tacha a la mujer de no tener la suficiente “dureza” para encargarse de ello. Por todo ello, la mujer en muchas ocasiones se pone a ella misma esa barrera hacia los altos cargos y no confían en poder alcanzarlos, lo que hace que se siga acuñando dicha opinión.

http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=techo%20de%20cristal%20en%20las%20mujeres%20andaluzas&source=web&cd=2&ved=0CDcQFjAB&url=http%3A%2F%2Frevistaselectronicas.ujaen.es%2Findex.php%2FREE%2Farticle%2Fdownload%2F418%2F362&ei=YLr3UNbINqeI0AX-94DAAQ&usg=AFQjCNHo63BeKEYFSE-k0Da2sVvqhYptDA&bvm=bv.41018144,d.d2k

       Según el estudio que se facilita en el enlace anterior, se puede observar que las mujeres suelen tener además una carrera laboral más corta para poder atender a su vida familiar y en caso de que alcance un puerto de responsabilidad, lo suelen hacer a edades más tempranas que los hombres.  Con respecto a la formación, tanto mujeres y hombres que ocupan puestos directivos suelen tener el mismo tipo de formación, aunque sí es cierto que hay un mayor número de hombres con estudios primarios que ocupan altos cargos. La mujer es menos probable que llegue a alcanzar un alto cargo con el mismo nivel formativo que el hombre, siendo tres veces menor la posibilidad de éstas.  En cuanto a los sectores de actividad, en el sector servicios y el sector de la industria se concentran un porcentaje mayor de directivos que en el sector de la construcción, para ambos sexos, aunque para el caso de la mujer la diferenciación entre los dos primeros sectores y el último es más aguda.

Como se ha dicho anteriormente han sido varias las medidas llevadas a cabo por el Gobierno nacional y autonómico para mejorar la situación de las mujeres como son: la Ley Orgánica 3/2007 del 22 de marzo para la igualdad efectiva de mujeres y hombres; la Ley 12/2007 del 26 de noviembre para la promoción de género en Andalucía o el Plan Estratégico de Igualdad de Mujeres y Hombres en Andalucía 2010-2013.  A pesar de ello en esta época de crisis el desempleo ha afectado en gran medida al sector femenino en Andalucía ya que según la EPA en el tercer trimestre de 2012 la tasa de desempleo femenina alcanzaba la cifra de 36,06%, mientras que la masculina era de un 34,90%. Por ello, creo que sería necesario un cambio para fomentar el empleo femenino y con él también se precisa que cambien los estereotipos. 

Anuncios

12 pensamientos en “EL TECHO DE CRISTAL EN LAS MUJERES ANDALUZAS

  1. La línea que ha existido y sigue existiendo entre hombres y mujeres en el mundo laboral, ha sido y sigue siendo un tema del que da mucho de qué hablar, sobre todo en lo que respecta en los trabajos en los que existen más responsabilidades (altos cargos). Aunque la mujer esté más protegida por diversas leyes para que exista igualdad entre ambos géneros, siempre existirá esa línea que los separará.
    Sí que es verdad, lo que se dice en este blogs, que la mayoría de las mujeres somos las que no nos creemos que podamos llevar a cabo trabajos con mayores responsabilidades o industriales dónde se notan más las diferencias entre hombres y mujeres. Solemos tender a buscar trabajos más asequibles, como por ejemplo, educación, residencias para mayores, administración…, y así facilitarnos la conciliación con la vida familiar, ya que éstos atributos están y estarán asignados a nosotras.
    Es probable que esta situación, por muchas leyes que haya para mejorarla, personalmente pienso que siempre existirá esa línea que nos separará y los pensamientos en que las mujeres deben dedicarle más tiempo a la vida familiar que a trabajar fuera, se tendrá presente de aquí a algunos años más. En definitiva, creo que no habrá un giro radical, dónde los hombres se dediquen más a la vida familiar que las mujeres, aunque no niego que yo espero que algún día se lleve a cabo, y que las mujeres nos asignemos actividades con más responsabilidades.

  2. Tradicionalmente y en la actualidad, por desgracia,las mujeres en el mundo laboral no tienen las mismas oportunidades ni están consideradas de igual manera que la población trabajadora masculina. Esta diferenciación y discriminación que sufre la mujer en el mundo laboral no sólo a la hora de acceder al mercado laboral ( poseen mayores dificultades de inserción laboral que los varones) sino también a obtener puestos de trabajo de alta responsabilidad aunque posean los conocimientos, las capacidades y las competencias personales y profesionales para ello, hace que las mujeres sean las que más sufren las situaciones de desempleo y de inactividad laboral. Tanto a nivel nacional como a nivel andaluz el gobierno ha intentado, mediante distintas leyes y reglamentaciones normativas, revertir esta situación y cambiar la posición que tiene la mujer en el mundo laboral para así poder “igualar” al hombre y a la mujer en todo lo referente al mundo laboral. Una evidencia clara de que estas leyes y regulaciones normativas no han conseguido acabar o siquiera reducir la desigualdad en el mundo laboral entre mujeres y hombres es que, actualmente, el desempleo en Andalucía de las mujeres es superior al de las hombres aún cuando aquellas tienen más formación que los hombres y, en la mayoría de los casos, los empresarios y las empresarias prefieren contar con hombres en su plantilla y en sus diferentes puestos de trabajo que dar una oportunidad laboral a las mujeres. Por todo esto, personalmente pienso que el gobierno central y el de Andalucía han de conseguir ( adoptando las medidas necesarias y adecuadas para ello) que las mujeres sean consideradas de la misma manera que los hombres evitando y acabando así con la desigualdad y la discriminación que ha existido y existe en el mercado laboral y en el mundo laboral en general. Una opinión personal: Qué más da el sexo de la persona si ésta posee los conocimientos, la preparación educativa y formativa y las competencias necesarias para desempeñar un determinado puesto de trabajo. Dejemos las discriminaciones y los machismos atrás puesto que estos prejuicios sólo nos van a traer situaciones y circunstancias negativas no sólo para las mujeres sino para el resto de la sociedad.

  3. Rompiendo con el esquema planteado y después de leer el artículo y los comentarios de los compañeros a mi me gustaría plantear una pregunta: ¿Porqué esa obsesión en equiparar la tasa de actividad de ambos sexos en altos cargos? Desde algunos sectores se le da demasiada importancia a este tema y alzan la voz contra esta injusticia social y lo que se pretende conseguir es popularidad.
    No estoy en contra de que la mujer ocupe ese tipo de puesto de alta dirección, faltaría más, pero lo que quiero resaltar es que esa persona que se dedica a contratar a altos cargos sabe valorar a la persona más por sus aptitudes y conocimientos que por su sexo, y el/la que es bueno/a en su trabajo lo es y punto.
    Buscándole la explicación a este fenómeno llego a la conclusión de que esta desigualdad viene explicada por tres factores: en primer lugar la mentalidad de la sociedad, ya que históricamente se ha visto a la mujer como figura materna, en relación con lo anterior las propias limitaciones impuestas por la mujer o simplemente por cuestión de gustos o afinidad y en tercer lugar la falta de flexibilidad o posibilidad de conciliar vida laboral y laboral a la perfección. Para esto me apoyo en una serie de estadísticas que he encontrado en la web del EUROSTAT (http://epp.eurostat.ec.europa.eu/tgm/refreshTableAction.do?tab=table&plugin=1&pcode=tsdec420&language=en) donde podemos ver que en el norte de Europa o mejor aún en países escandinavos, la tasa de actividad de la mujer es en todos los casos superior a la media europea, donde la concienciación hacia políticas sociales y conciliación de vida laboral con familiar está muy arraigada.

  4. Me parece muy interesante este artículo, realmente, existe esta desigualdad en altos cargos hacia las mujeres. Las propias mujeres en muchas ocasiones son las que se marcan ese límite a sí mismas, pero esto debe cambiar, deben ser las propias mujeres las que quieran superar esto, porque si ellas mismas no confian en sí mismas, los demás no podemos hacerlo. Para eliminar esta discriminación las mujeres tienen que esforzarse mucho, ya que en esta sociedad tan machista en la que vivimos, estas mujeres tienen que esforzarse el doble de lo que lo haría un hombre, para poder demostrar que están muy por encima de estos y así conseguir un buen cargo en la organización. Por otro lado, desde la propia sociedad, no podemos verlo como algo negativo, muchos trabajadores no aceptan que una mujer les diga lo que tienen que hacer, pero si éstas están igual o más preparadas que algunos hombres, son estas las que deben liderar las empresas. Los altos cargos deben ser llevadas por mujeres, si estás valen, y no tener conductas machistas. Por otro lado , me gustaría resaltar que no debemos poner en la dirección de una empresa a una mujer, sólo por el hecho de ser mujer, la razón debe ser que ella vale más que el resto de candidatos que podían acceder al mismo puesto, independientemente de que fueran mujeres u hombres.
    En mi opinión, está igual de capacitada una mujer que un hombre para un puesto de estas características,or lo tanto eliminemos estas conductas machistas que tenemos en muchas ocasiones, la sociedad en general.

  5. La menor presencia de las mujeres en la alta drección y en trabajos tradicionalmente masculinos es consecuencia de muchos factores que se señalan en el post.
    Aunque son muchas las iniciativas legislativas y políticas para fomentar la participación de la mujer en esos puestos de trabajo, es difícil y necesita de un largo período para que se vaya igualando la presencia de hombres y mujeres.
    Los que se señalan son factores educativos, ideológicos y personales o familiares. Pero en definitiva, lo importante es querer y tener las capacidades para desarrollar este tipo de empleos.
    Quizás no sea tan necesaria una estricta igualdad entre hombres y mujeres en lo que a la presencia en estos puestos se refiere. Simplemente, aunque cambiaran los factores antes señalados y dejaran de ser barreras, creo que todavía serían más los hombres que aspiraran a estas ocupaciones.

  6. La verdad que aunque se haya incrementado la incorporación de la mujer al mercado de trabajo durante los últimos años, existe una gran desigualdad con respecto a los dos géneros. Se han creado normativas para la igualdad como es la Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva entre hombres y mujeres, aunque si bien es cierto que sigue habiéndola.
    Un factor importante, es la precariedad en el empleo de las mujeres, predominando los trabajos temporales y a tiempo parcial. En cuanto a la formación, hay veces que las mujeres poseen unas capacidades y unas competencias iguales o superiores a las de un hombre y siguen teniendo más problemas para encontrar empleo, y ya si hablamos de puestos de alto nivel, como dirección peor.
    Por ello se deberían de tomar medidas para erradicar esta situación, y se miren como personas que poseen unos conocimientos y aptitudes necesarias para desempeñar un puesto de trabajo y no como hombre o mujer.

  7. No creo que sean las propias mujeres las que se impidan no poder acceder a puestos de alta dirección, al contrario, son las mujeres las que luchan y manifiestan su desacuerdo con lo que realmente sucede. Siempre se puede hacer más y quizás, si se ha llegado a un punto en el que nos hemos estancado y “conformado” con lo que tenemos pero detrás de todo esto se esconde el malestar y lucha de las mujeres por estar en igualdad de condiciones que los hombres.
    He de destacar que la diferencia salarial entre hombres y mujeres, según un estudio, en puestos de alta calificación es del 32 % aproximadamente; de lo que se deduce que aunque parezca que conseguir acceder a un puesto de alta dirección ya es conseguir la igualdad entre ambos sexos, esto no es así, ya que una vez ocupado ese puesto, las mujeres siguen estando por debajo de los hombres en ciertos aspectos.
    Por otro lado, está aumentando el número de mujeres con estudios superiores respecto a los hombres, ¿esto que consecuencias traerá? en un futuro, habrá personas más formadas del sexo femenino que del masculino, abundará el conocimiento femenino y puede suceder que se empiecen a contratar más mujeres o que aún contratándose, se le de prioridad a los hombres en las condiciones laborales.
    En conclusión, las mujeres tenemos una lucha continua por delante, cuando conseguimos superar algo, ya tenemos otra cosa pendiente. Confiemos en que esto cambie,al final no son más que estereotipos.

  8. Desgraciadamente desde la perpectiva de los profesionales que se dedican a la inserción laboral, el colectivo de mujeres debe ser tratado como un grupo de personas con numerosos obstáculos y dificultades para acceder al empleo. Actualmente, gracias a las numerosas políticas y programas articulados tanto a nivel estatal, como nivel autonómico y a nivel local; estos obstáculos se están viendo aminorados pero aún siguen persistiendo grandes diferencias por sexos como las señaladas más arriba. De manera que parece evidente que con las actuales políticas públicas encaminadas a fomentar la igualdad laboral entre hombres y mujeres, no se está consiguiendo lograr una igualdad real entre ambos sexos.
    En mi opinión, las escasas cifras existentes de mujeres que ocupan puestos denominados como de alta dirección, se fundamentan en factores culturales. No pretendo decir con esto que el único factor que supone un obstáculo para que las mujeres lleguen a ocupar puestos de alta dirección sean elementos que muestren su origen en la sociedad y pertenezcan a nuestra educación, evidentemente afectarán otros factores como puede ser la resistencia oculta o el rechazo de ciertos sectores productivos a que sean las mujeres las que ocupen los puestos de mayor responsabilidad. Pero no debemos olvidar que somos las personas las que alimentamos y fomentamos esta desigualdad. Independientemente de que exista una amplia legislación dedicada a superar estos obstáculos laborales, somos nosotros los encargados de romper con esta tendencia que no favorece ni a nuestra sociedad ni a nuestra propia economía.

  9. Las mujeres siempre han tenido más barreras que los hombre para acceder a ciertos cargos que conlleven una responsabilidad, por el único hecho de pertenecer al sexo femenino.
    Además de esta situación que es general, en el caso particular de Andalucía, las mujeres no solo sufren la situación de discriminación en el caso de cargos de responsabilidad, sino también que se encuentran “encerradas” en ciertos sectores. Es decir, Andalucía es una Comunidad Autónoma en la que tiene mucha importancia sectores como el servicios, gracias a la hostelería y al turismo y el sector de la agricultura. Y en estos sectores las mujeres tienen mucha más presencia que los hombres, casualmente son trabajos que requieren una formación mínima o inexistente.
    De todas formas, poco a poco las mujeres vamos superando todas estas barreras, y no solo en Andalucía.

  10. Me ha parecido muy interesante este blog, ya que a pesar de los cambios sociales y políticos que se han llevado a cabo en las últimas décadas en el ámbito laboral, continúa siendo patente la escasa participación de las mujeres en los puestos de trabajo directivos. Con la finalidad de contribuir al principio de igualdad de oportunidades en el acceso de las mujeres al poder.
    En el mundo laboral ha ido cambiado en los últimos tiempos, destacando sobre todo en los roles femeninos, como es el acceso de las mujeres a ocupaciones y cargos que anteriormente estaban reservados a los hombres. Lo que provoca que esta aproximación, la metáfora “techo de cristal”
    Por otro lado, la concentración de las mujeres en determinados sectores y puestos de trabajo sigue estando muy marcada, como pueden ser labores domésticas como los servicios de atención personal a personas dependientes y en los servicios relacionados con el cuidado de los niños, trabajos que desde la antigüedad venían realizando. Lo que conllevan a que su formación este encaminada a ocupaciones como la enseñanza, la salud o la administración, esto no es más que por el mero hecho de intentar conciliar la vida laboral y familiar. Lo que origina una vida laboral más discontinua y que tiendan a elegir aquellas ocupaciones en las inversiones en capital humano son menos importantes.
    Y por otro lado, las mujeres cuentan con las tasas más elevadas de desempleo, ocupan principalmente trabajos a tiempo parcial, obtienen salarios inferiores a los hombres y tienen menos oportunidades de promoción profesional todo esto es un hecho probado. Por lo que el Estado tanto a nivel nacional como a nivel andaluz debería de incidir aun más en él.
    Aun así, creo bajo mi punto de vista, que las mujeres a pesar de poseer una mayor formación poseen las características más apropiadas para poder desempeñar la dirección de las empresas.

  11. Como se comenta, es indudable que existe un mayor porcentaje de hombres que ocupan altos cargos empresariales y que la causa que impiden a las mujeres acceder a estos puestos está en la alta temporalidad que tiene el empleo femenino debido a la conciliación de la vida laboral y familiar.
    Lo que me gustaría resaltar es que esta barrera tiene su base en un problema educacional y de cultura.
    Los altos cargos han estado tradicionalmente ligados con competencias como la competitividad o el deseo de poder, aspectos que están relacionados con la figura masculina. Esto no quiere decir ni mucho menos que la mujer no pueda desarrollar esas capacidades, al contrario esa es la idea que hay que eliminar.
    Por ello es importante una modificación en el proceso de socialización y educación. Dejar a un lado la imagen de mujer protectora y cuidadora, que tenemos mucho más que eso y que la decisión de ser lo que realmente quieres ser o el puesto que quieras conseguir esta en la persona y sus capacidades para ello.
    El éxito varía en función de las expectativas de cada cual y cada uno es libre de sentirse bien con unas metas u otras en la vida.

  12. Creo que el primer paso para acabar con este tipo de barreras para la mujer es eliminar la conciencia de que ésta debe de cuidar de la casa y de los niños, mientras que esta mentalidad perdure, el acceso de la mujer a puestos de trabajo más elevados se va a ver más difícil, por el tema de que quizás no tengan tanto tiempo.
    Con respecto a la formación de la mujer, éstas se encuentran muy bien formadas al igual que los hombres para desempeñar cualquier puesto de trabajo que se propongan.
    Como inciso, pienso que hasta que no acabemos con las desigualdades existentes en puestos de trabajo inferiores no acabarán en puestos de altos directivos. No me parece lógico que una mujer que quiera trabajar como mecánica se le cierren todas las puertas posibles, al igual que no creo que sea justo que se mire mal o se le dificulte el acceso a hombres que quieran desempeñar puestos de trabajo habituales de mujeres, como por ejemplo hombres que trabajen en empresas de limpieza pero no en la administración, sino limpiando como lo hacen muchas mujeres.
    Hasta que la cultura no cambie esta situación bajo mi punto de vista, seguirá siendo más o menos la misma.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s